Micro-Horror

Era tan celoso de la voz de su amada, que él decidía cuándo y con quién hablaba

-¿Juntos?- preguntó ella.
-Para siempre-, respondió él sonriendo antes de estrellar el auto.
¿Qué mejor promesa de eternidad que la muerte?

No quería compartirla con nadie. De hecho, cuando sus amigos iban a visitarlo, él les preparaba comida aparte. La carne y la sangre de su amada, estaban reservadas solo para él.

Ah… mi madre… ¡cómo la odiaba! Me golpeó toda mi niñez, ¿sabes? Abusó de mí hasta que huí de ella. Años después regresé a la casa, quería darle una sorpresa. ¡Y vaya que se sorprendió! ¡Debiste haber visto su cara… cuando se la quité!

“Para que mandar hacer un amarre con el brujo si lo puedes hacer de verdad” le dijo a su víctima atada de pies y manos

Quitaba capa por capa, desolló cada parte de su ser hasta encontrar su alma desnuda. Sonaba a metáfora hasta que se vio las manos manchadas de sangre…

Ya le habían dicho que era una ‘rompe-corazones’; aunque era más apropiado “rompe tórax y extrae corazones.” Fue bueno mientras duró, para ambos.

Despertó atado de pies y manos. Su vista era borrosa, pero la distinguió a su lado sosteniendo una botella. Lo hizo tomar el amargo líquido mientras le susurraba al oído: Por fin estaremos juntos por siempre, mi Romeo.

Secuestró a varias mujeres para convertirlas en sus muñecas: primero las peinaba, tomaban el té e intercambiaba su ropa. Subió el nivel del juego cuando se convirtió en una experta en desollar y ahora le gustaba jugar a cambiarles de piel, de cabello y de ojos

Mi dolor de espalda fue hasta que vi en el espejo a un niño pegado a mi cuerpo y con una sonrisa macabra

Siempre dijiste que tu corazón seria mio aunque no estuviéramos juntos ahora que lo tengo en mi habitación puedo estar tranquila de que siempre estará conmigo

Le gustaba ponerse en los zapatos de todas las personas tanto que siguió con la piel, pelo, cara y labios para ser totalmente empáticos con ellos.

No era obsesión. Tener la habitación tapizada con sus fotografías no lo era, mucho menos lo era tener su cadáver ‘conservado’ en el refrigerador…

Lo amaba tanto que quería llevarlo dentro de ella, así que poco a poco se lo fue comiendo.

-Te he observado desde hace tiempo y me pareces fascinante. Me encantaría conocerte más.
-Me halaga, señorita, pero estoy casado.
-No te preocupes, tu esposa ya no es problema. Traigo su cabeza en la cajuela.

Él siempre la esperaba fuera su casa, la observaba cuando salía a correr, pero hoy seria el día que finalmente la mataría

Él la observaba durante las noches mientras ella dormía porque sabía que al amanecer ella iría a trabajar y él tenía que volver a la oscuridad de su tumba.

Me encanta verte dormir, espero me conozcas pronto.

Esa que ves arañando con lascivia pilares y columnas o bien lamiendo las oquedades de estos muros, es aquella de quién dicen, venera los restos de su amante… emparedado.

Ponía la música a todo volumen, pero en su mente ya estaban grabados los gritos de su hermana pequeña cada vez que su padre abusaba de ella.

Me dijo que me pensaba todo el día, martillé su cráneo para comprobarlo…

Bésame, no seas tímido. Si no lo haces ahora, te arrepentirás para siempre. Bésame, que no te importen los colmillos.

La amaba tan obsesivamente Que aún, al término de su vida, la última Gota de su sangre beso los labios de su dulce ejecutor.

Él la celaba hasta tal punto de administrar todas sus cuentas de redes sociales; un día al ver una conversación de un pretendiente en Facebook, la estranguló. El de la conversación era él mismo, sufría de doble personalidad y tenía dos cuentas en dicha red social…

Y en cada pedazo de piel que le arrancaba y echaba a los perros se decía: “Me quiere. No me quiere”

 

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