Decepción

quHeridos lectores

El día de hoy quiero compartirles una sensación que ahora invade mi cuerpo, la decepción. Todos estamos acostumbrados a que las cosas salgan como uno espera. Sin embargo, cuando esto no pasa una sensación de falla, de vacío, de decepción nos invade. La cuestión aquí es que tanto de este fracaso es culpa nuestra y que parte está fuera del alcance de nuestras manos.

La vida es como un hotel con un corredor con miles de puertas, las cuales al abrirlas dan pie a mas puertas u oportunidades y en algunos casos nos llevan a alcanzar ciertas metas que nos proponemos. Como todo en la vida no todos los cuartos son iguales, algunos de ellos los podemos identificar con la parte personal, algunos otros con la parte profesional, con la social, con la emocional, con la cultural, con la salud, con la parte economica, etc., etc., etc.. Abrir cada una de estas puertas depende primeramente de nosotros, de tomar la decision de hacerlo. Pero no podemos olvidar que quizas antes de que nosotros hayamos pensado en quizas abrirla, la puerta ya estaba no solo cerrada sino asegurada con llave. Bien podemos forzar la puerta e inclusive intentar romperla pero desde mi punto de vista uno siempre debe de proceder desde un punto de vista constructivo y no destructivo. Si algo no estaba destinado para nosotros, tenemos que aprender a dejarlo pasar a buscar nuevas puertas, nuevas oportunidades. En el hotel infinito de la vida siempre vamos a contar con una puerta mas por abrir, una nueva chance para volver a intentar.

Y bueno se preguntarán que fue lo que me decepcionó? Lo cierto es que no tengo una respuesta, quizás es solo un cúmulo de cosas que se han ido apilando a lo largo del tiempo. Es un cansancio quizas no fisico pero si mental y emocional. Es esta sensacion de desasociego, de no saber porque uno hace las cosas; de hacer las cosas por el simple hecho de hacerlas; como esos personajes del Mundo Feliz; robotcitos de la vida; un eslabon mas en la cadena producticia (existe esta palabra?¡?); un engrane mas que se mueve por vil y pura inercia pero que si le cuestionan porqué lo hace, no tiene ni idea ni por ni para qué.

Comentaba la madre del gran filosofo, Dr. Gregory House (si, el del diagnóstico médico) que hay algo peor que ver un hijo mutilado fisicamente, y ese algo es ver a su propio hijo mutilado emocionalmente.

Será que el destino existe? Sera que el universo (o dios o como quieran llamarle a la idea fantaseosa en que gusten creer) nos depara algo? Nuevamente no lo sé. Lo que si se es que por ahora deseo que esta etapa se termine.

Juárez, el Ornitorrinco

 

 

 

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