Divagaciones de medio día

Resulta que me estoy volviendo un loco diurno. Demencia, locura senil de juventud, desasosiego del raciocinio. Mis neuronas se cuatrapean y empiezo a confundir la lírica con la física, el amor con el ardor, la fe con el te y las matemáticas con los sentimientos.

Es medio día y el sol me mata con su inmensa e irradiante lucidez. Mi cabeza gira y gira y a la vez hiere y hiere hasta dejarme inconsciente. Al volver en sí, descubro textos nuevos en mi cuaderno digital listos para publicar. Como un simio bien entrenado presiono Enviar, esperando que al menos ustedes entiendan lo que mi subconsciente me vino a dictar.

O s t r a c i S m o       R a c i o n a l

Juárez, el Ornotorrinco